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Coahuila vive actualmente un proceso electoral donde habrán de participar partidos políticos buscando la gubernatura así como 16 diputaciones de mayoría y 9 de representación proporcional, para ello deberán buscar la preferencia de cerca de dos millones de votantes distribuidos en el Estado.

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La Fundación y Colosio PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Juan Carlos Cisneros Ruiz   
Viernes 25 de Febrero de 2011 03:15

LICENCIADO ZABLUDOVSKY: ¡Hola, Luis Donaldo! ¿Cómo estás?
LUIS DONALDO COLOSIO RIOJAS: Muy bien, gracias,
LICENCIADO ZABLUDOVSKY: ¿En qué escuela vas?
LUIS DONALDO COLOSIO RIOJAS: En el Colegio Oxford.
LICENCIADO ZABLUDOVSKY: ¿En qué año vas?
LUIS DONALDO COLOSIO RIOJAS: En segundo año.
LICENCIADO ZABLUDOVSKY: ¿Eres aplicado?
LUIS DONALDO COLOSIO RIOJAS: Sí. 1

Ese día, el 14  de diciembre de 1993,  fue la primera ocasión que tuve referencia directa de Luis Donaldo Colosio Riojas. El contexto fue una entrevista a su padre Luis Donaldo Colosio Murrieta realizada por Jacobo Zabludovsky, en donde en un momento determinado, el entonces candidato a la Presidencia, presentó a su familia al conductor.
Ya han pasado casi 18 años de esa entrevista y ahora, por circunstancias diversas, de nueva cuenta escucho, o mejor dicho leo, algunas consideraciones que hace el hoy licenciado Luis Donaldo Colosio Riojas, sobre la Fundación Colosio y la relación de la misma con su extinto padre.


Me queda claro que es difícil hablar del tema; siempre lo es platicar sobre los sentimientos de las personas, y más cuando se está en presencia de uno y en ausencia de otro. Empero, ante una serie de declaraciones sobre el nombre mismo de la Fundación Colosio, estimo oportuno, al menos, hacer unas consideraciones a título personal, no tanto por defender al Partido Revolucionario Institucional y su trabajo, que en todo caso, es una tarea que no corresponde al alcance de este documento, sino más bien el poner en perspectiva hechos claros y concretos sobre la Fundación Colosio.

Conocí a Luis Donaldo Colosio Murrieta durante su encomienda como Presidente del Partido Revolucionario Institucional, cuando me invitaron a formar parte de un proyecto que él estaba impulsando llamado Parlamento de la Juventud. Acudimos en atención a ello a reuniones con el Presidente Colosio y seguimos de cerca su desempeño al frente del mencionado Partido.

Luego llegaría el 28 de noviembre de 1993 donde al fin lanzaba su primer discurso como precandidato a la Presidencia de la República por su partido, pronunciado una frase contundente que luego se convertiría en la llave que abriría la mente y corazón de muchos mexicanos: “Soy heredero de la cultura del esfuerzo y no del privilegio2 ”.

Volví a encontrarme con el candidato en dos ocasiones, una vez en el aeropuerto de la Ciudad de México, donde pude platicar breves momentos con él, recordando la experiencia del Parlamento Juvenil; y otra ocasión, en la Ciudad de Saltillo, Coahuila, en un evento organizado precisamente  por la entonces Fundación Mexicana Cambio Siglo XXI a la cual me habían invitado a colaborar.

En este punto, haré un poco de historia.

Esta Fundación Mexicana Cambio Siglo XXI había sido creada por el propio Luis Donaldo Colosio en la XIV Asamblea Nacional del PRI en 1990, concebida como la entidad encargada de la intelectualidad y de la preservación de la memoria, pero a la vez, depositaria de la prospectiva e ideología del Partido, en cuyo seno había cabida, aún para los pensamientos más críticos hacia el propio sistema.

Hay que recordar que por su presidencia  pasaron mexicanos muy valiosos, como el actual rector de la Universidad Nacional Autónoma de México,  José Narro Robles.  Aún hoy en día, algunas obras publicadas por la Fundación Cambio Siglo XXI, sobre todo en materia parlamentaria, siguen siendo referencia en mapas curriculares de instituciones de educación superior.

Esta fundación, a partir de 1994, se le agregaría el nombre de Colosio en honor a Luis Donaldo. Ya en 1995, adoptaría su nombre actual, Fundación Colosio, bajo la figura jurídica de una Asociación Civil, lo que permitió dar entrada a universitarios, intelectuales y ciudadanos en general que sin tener una participación muy activa en cuestiones electorales, estaban interesados en el desarrollo del país y deseaban aportar ideas para su construcción. En ese marco, es que al año siguiente se crea la Fundación Colosio Filial Coahuila Asociación Civil, de la cual soy miembro fundador.

Estos antecedentes me permiten comentar, tal vez con las deficiencias de no haber tenido una experiencia más amplia, sobre la Fundación, sobre Colosio y sobre el hecho de que ésta lleve su nombre.
Lo primero es saber si el nombre de Luis Donaldo Colosio Murrieta pertenece al PRI.

Indudablemente que no, de hecho el PRI nunca ha reclamado su propiedad exclusiva y menos ha lucrado con su nombre o imagen; ha rendido homenaje a quien fuera su presidente nacional y candidato presidencial, homenajes que todos los partidos políticos realizan a sus miembros distinguidos y lo ha hecho, en este caso, asignando su nombre a la Fundación que el mismo Colosio había creado.

De hecho, no solamente el PRI ha rendido homenaje a Luis Donaldo Colosio de esa forma, existen decenas, que si no cientos, de plazas, calles, avenidas, colonias, escuelas e instituciones de todo tipo que llevan el nombre de Colosio.  Además, hay innumerables monumentos en su honor en espacios públicos y privados. Es más, en mayo del 2007, el entonces presidente Vicente Fox, cuyo origen es el Partido Acción Nacional, develó un busto de Colosio en su honor, en la residencia oficial de Los Pinos.

Por otro lado, contar con fundaciones de análisis y prospectiva, que lleven el nombre de sus dirigentes, pensadores y fundadores,  no es ajeno a los partidos políticos de todas las ideologías.

Citemos algunos casos referenciales de una sociedad políticamente desarrollada como la europea.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha depositado en la Fundación Pablo Iglesias, que lleva ese nombre en honor a uno de los primeros marxistas españoles y fundador del PSOE en el año de 1879, no solamente su archivo histórico, sino también la encomienda de llevar a cabo, una destacada labor de investigación de los valores democráticos.

Otro ejemplo, también en España, lo constituye la Fundación Rafael Campalans del Partido Socialista de Cataluña, que lleva su nombre en honor a un destacado socialista de principios del siglo pasado e impulsor del socialismo español.

En Alemania, el Partido Liberal, cuenta con la Fundación  Friedrich Naumann que lleva ese nombre en reconocimiento a la trayectoria de este político liberal germano (1860-1919).

En todos los casos mencionados, las fundaciones han servido de plataforma de difusión, centros de estudios y convergencia política de las corrientes que alientan a esos partidos y han sido creadas, como en su momento concibió Colosio a la Fundación Cambio XXI, como entes intelectuales y de estudio, pero con el movimiento de acción amplio que requieren sus objetivos.

Ciertamente el nombre de Luis Donaldo Colosio forma parte de la historia del PRI y seguramente por ello, su nombre será mencionado, como el de otros muchos priístas, ahora y en un futuro, en muchos discursos y documentos del PRI. La razón es sencilla: su referencia histórica es imposible de pasar por alto; a final de cuentas las acciones y el ideario de Colosio forman parte de un colectivo democrático, que alimentado con las acciones e idearios de muchas otras figuras y pensadores, han moldeado lo que constituye en su esencia, el Partido Revolucionario Institucional.

Ahora bien, si lo que deseó expresar Luis Donaldo Colosio Riojas, es que existe una separación de los ideales de su padre en el actuar de la Fundación o del mismo PRI y que en atención a ello, la Fundación no debería llevar su nombre, estaremos en presencia de una opinión personal sobre la política mexicana y sobre las actuaciones del PRI y de sus dirigentes,  y que por tanto como una opinión personal sobre política, no tiene la calidad de verdad absoluta, que bien puede ser punto de inicio de un debate interesante, pero que estoy seguro perdería calidad y altura, si se queda solamente en la polémica de si la Fundación debe o no llamarse Colosio.

En resumen, en mi opinión personal, que puede no ser compartida por otras personas, lo reitero, hay argumentos históricos sólidos que fundamentan la existencia y el nombramiento de la Fundación Colosio de esa forma y que en todo caso, lo bueno de este debate es que ha llamado la atención hacia la existencia de la propia Fundación Colosio, que por ser una asociación civil encargada de tareas de construcción de las propuestas y plataformas del cambio político, no suele tener los grandes espacios en los medios, pero que no por ello deja de ser menos importante su labor, que se sintetiza en encontrar cauces a una cultura democrática de avanzada, tarea que estoy seguro, enorgullecería a Luis Donaldo Colosio Murrieta.

1.  COLOSIO, Luis Donaldo, Política democrática compromiso con México, Serie Palabra de Campaña, Partido Revolucionario Institucional, México, 1994. P. 140-141.
2.  Idem. P. 12.

* El autor es Abogado por la UANE, maestro universitario desde hace más de 15 años, con estudios de posgrado en la UNAM, UANL y en la UAde C. Miembro Fundador de la Fundación Colosio Filial Coahuila A.C.

Última actualización el Viernes 25 de Febrero de 2011 03:23